
Durante la jornada, los funcionarios han constatado diversos daños provocados por las intensas lluvias y el viento, entre ellos anegamientos, filtraciones, desprendimientos de elementos de infraestructura, interrupciones de servicios básicos y otras situaciones que requieren atención.
Desde el SLEP Aconcagua señalaron que el monitoreo se mantiene de manera permanente, con el objetivo de recopilar información actualizada sobre el estado de los establecimientos y definir las medidas que permitan resguardar la seguridad de las comunidades educativas y avanzar en la recuperación de los recintos afectados.
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